Nacidos para matar

Posted by milanblogger | milan | Friday 16 July 2010 9:56 am

Es sentido común que los seres humanos tienen el potencial de ser asesinos sanguinarios. Solo tenemos que pensar en los casos de asesinos en serie, soldados demasiados entusiastas y terroristas suicidas, para saber que los humanos a veces pueden ser muy violentos. Pero siempre hay otra cara de la historia.

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Hemos visto ya tantos casos de soldados que disparan indiscriminadamente en los campos de batalla, que estamos desensibilizados a este tipo de violencias. Pero curiosamente, sólo unos 15 o 20 por ciento de los nuevos soldados disparan con el fin de matar. Suelen apuntar las armas hacía arriba, no disparan a todo que les pasa por el camino, o fingen estar ocupados haciendo otra cosa- todo eso para evitar matar a la gente. No es sólo que les disgusta la idea de matar. Los genetistas han descubierto que todas las criaturas en el planeta comparten una aversión a matar salvo cuando verdaderamente creemos que hace falta: en aras de un bien mayor, damos o quitamos las vidas que hagan falta. Está escrito en nuestro ADN

Nuestra programación genética incluye un fuerte sentido de justicia. No solemos matar sin motivo. Sin embargo, si creemos lo suficientemente que estamos haciendo algo bueno para la raza humana en su conjunto, jugamos la vida, tanto la nuestra como la de otra persona.

Este tipo de programación genética es lo que permite que florece el fanatismo religioso, el terrorismo, y incluso los atentados suicidas por los fanáticos religiosos. Estas personas no buscan la muerte y la destrucción sin causa, creen que sus actos aseguran una mejor calidad de vida para toda la humanidad. Van en busca de un bien superior.

También existe un mecanismo de defensa natural. Defendemos nuestras propias vidas y las vidas de nuestros hijos. En algunos casos, el impulso a defender nuestros hijos es aún más importante para nosotros que nuestra propia defensa. Este argumento fue presentado en una sala de un tribunal italiano cuando el padre de una niña violada brutalmente asesinó el sospechoso.

La defensa no sabía nada de nuestra búsqueda genética de la justicia, pero sin duda sabía que defender a su hijo fue un motivo poderoso. Se presentó un argumento interesante que se reduce a una simple ecuación: El que viola a nuestros hijos es una amenaza. Estamos programados a eliminar las amenazas, es nuestra biología, y aunque se habría planeado el asesinato, no se trata de la misma premeditación que otro caso. Al final, el jurado no se lo tragó, pero miles de otros padres sí. Montaron una manifestación masiva, con participantes procedentes de toda Europa, y alquilaron apartamentos en Milán para la duración de la manifestación. Al final, consiguieron liberar el padre de su condena.

1 Comment »

  1. Trackback by www.enchilame.com — July 16, 2010 @ 10:41 am

    Nacidos para matar…

    Hemos visto ya tantos casos de soldados que disparan indiscriminadamente en los campos de batalla, que estamos desensibilizados a este tipo de violencias. Pero curiosamente, sólo unos 15 o 20 por ciento de los nuevos soldados disparan con el fin de ma…

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