La dictadura de la belleza
Vivimos en tiempos en los cuales la imagen lo rige todo. Un síntoma marcado en ésta tendencia, que ya desde hace más de 50 años ha arrasado con fuerza en nuestra cultura popular, es la estetización totalitaria de nuestras vidas, nuestros entornos y, sobre todo, el cada vez más grande valor que le otorgamos a nuestra propia estética.

El atractivo y la belleza se han convertido en un capital más, una moneda a cambio de muchas ventajas, no sólo con respecto al sexo opuesto, si no, así confirman muchos estudios, en casi todos los ámbitos de nuestra vida social. Especialmente en el ámbito laboral, hoy en día, son las apariencias y no las habilidades, ni los estudios, lo que realmente nos traerá éxito.
El economista Daniel Hamermesh puso esta cruda teoría a prueba, cuando calculó que un hombre físicamente atractivo, ganaría alrededor de más de 250.000 de Dólares a lo largo de su vida laboral, que algún compañero no tan superdotado de buenas apariencias. Una teoría confirmada por agentes de recursos humanos alrededor de todo el mundo, que están de acuerdo que es mejor ser atractivo y relativamente mediocre en su trabajo, que ser un genio, pero lamentablemente poco guapo.
La única vía escapatoria es, entonces, la fe en que la belleza sea algo sumamente subjetivo, y que así todos terminaríamos teniendo las mismas oportunidades. Pero aunque los parámetros de belleza cambien con el tiempo, lamentablemente, así afirman muchos científicos y psicólogos, ciertos estándares son inamovibles e indiferentes a modas pasajeras: las caras simétricas siempre han sido y probablemente serán en el futuro consideradas como “bellas”. Y si perteneces a aquellos que no entran dentro de ese privilegiado grupo, entonces tienes malas cartas.
Por ende, no sorprende que vivamos en una cultura en la cual la industria de la belleza aflora exponencialmente cada año, los jóvenes cada vez sufren más de inseguridad y ansiedad por su físico y la gente toma cada vez medidas más drásticas para sentirse atractiva.
En la segunda parte de este artículo investigaremos más sobre la importancia de la belleza en el ámbito laboral y las consecuencias que eso conlleva. De momento te animamos alquilar apartamentos en Milan, donde la gente aún sabe apreciar una belleza natural.








