La Moda Cursi
¿Alguna vez has visto una sudadera turquesa con un unicornio en una tienda vintage a la venta por tan sólo 65 euros y pensado “si mi madre fuera más guay y no tirará todos mis tesoros desgastados, podría pagarme el alquiler con los restos de mi vestuario juvenil? Por supuesto que el señor gafaspasta tiene su homólogo: La señorita Cursi.

Bienvenidos a 2010, el año de la plena alza de la moda cursi. Lo cursi, como todos sepáis, no era tan guay hace unos años, era simplemente cursi. Guay eran los vaqueros, las chaquetas de piel negra, lo sexy, lo elegante, cualquiera cosa que no fuera la horrorosa camisa de temario de las fiestas del año que llevan algunas profes de secundario, ni mujeres adultas con rebeca, lazo rosa en el pelo, y unos mary janes con calcetines de encaje blanco de compras en el AFNAC. Pero ojo, el alza de lo cursi no es nada nuevo, y tampoco te debería de resultar sorprendente en una cultura que idealiza tanto a la juventud y la sentimentalidad.
Las raíces de la moda cursi
Las raíces del estilo cursi son un poco dispersas, diría que las principales fuentes de inspiración son el estilo lolita goth de Japón, la música twee, cuya época dorada fue los años ochenta y noventa con grupos como Beat Happening y Belle and Sebastian, y la proliferación de sitios Web como Craftster, que divulgan técnicas para hacer las carteras con estampadas de gatos y mariposas más monas de todo tu pueblo. Otras influencias muy importantes incluye la auge y caída de la diosa domestica Martha Stewart (pero ojo, nadie se lo admitiría), el sitio Web Etsy de los EEUU, que cuenta con una selección infinita de artesanía y ropa vintage muy cursi pero a veces muy guapa, artista Yoshitomo Nara (aunque su arte, estrictmente hablando, no es nada cursi) y el inesperado éxito de películas como Amelie o Juno o cantantes como Russian Red.
Si sumas a todo esto factores económicos que han animado a cada vez más gente a “hacérselo si mismo” o comprar cosas de segunda mano, tienes el momento perfecto para fomentar lo cursi como estilo. Lo cursi es en un principio optimista y apoya a la autogestión estética; aunque promueva el reciclaje con la compra de toda ropa vintage hay que destacar que falta la política revolucionaría característica de muchas expresiones culturales alternativas, lo cual le permite ser convertido en una tendencia muy fácilmente.
Volviendo al tema, verano 2010 se trata de vestidos románticos, estampados florales plagiados de cortinas campesinas y sobre todo, un aire inocente que un buen descanso te ayuda a lucir. Entonces pásate por las mejores tiendas de ropa vintage en Milán, para garantizar que tu look es tan estiloso como es cursi, tomar helados y sonríe. Para el alojamiento, alquila céntricos apartamentos en Milán, y tendrás más dinero para ir de compras.






